domingo, 4 de septiembre de 2011

miércoles, 17 de agosto de 2011

Honoré de Balzac:

La prima Bette (1846)

Balzac tiene un estilo que se basa en ciertas características constantes en sus novelas. Son ellas las que le dan ese carácter tan peculiar, tan indefinible y etéreo como el agua que se escapa de las manos cuando la tomamos de un arroyo. ¿Es Balzac naturalista o intimista, es realista o fantasioso, es un gran escritor o un gran imitador? Yo creo que reúne todas estas cualidades y acepta muchas más, porque es casi un camaleón, un artista de la voz. Su tono es siempre parecido, pero los recursos que utiliza son tan sutiles que el lector apenas se da cuenta concientemente, el lector atento y estudioso por supuesto, de la forma en que el autor nos introduce no en los personajes sino en nuestras mentes y cuerpos a esos personajes. Su manera de narrar tiene las siguientes constantes: 1) Un estilo aparentemente simple, contemplando ciertos lugares comunes, cierta retórica propia de la época, pero cuya fluidez es continua, apabullante, tan cinematográfica como podría serlo Hemingway. 2) Disquisiciones filosóficas, sociales y humanas de una belleza poética y una cruda, patética y a la vez comprensiva concepción de la naturaleza humana. 3) Una ruptura de la estructura convencional de la novela, incorporando saltos bruscos en el tiempo narrativo, en los puntos de vista y la estructura de la argumentación (ver, por ejemplo, en La mujer de treinta años, cómo el autor es a su vez personaje testigo y los personajes asisten al teatro para ver una obra que tiene paralelismos con su propio drama). 4) Hay, sobre todo y por encima de todas estas cualidades, una inquebrantable solidez argumental.
Si aplicamos estos puntos a la novela que nos ocupa, vemos cómo La prima Bette alcanza niveles altísimos dentro de la novelística de todos los tiempos. Desde el principio, vemos que esta novela no es sólo una mínima parte del mundo retratado en La comedia humana, es también una de las dos partes de un díptico llamado Los parientes pobres. Por lo tanto, todo lo que contiene es parte de otra cosa más grande, donde los lazos son inagotables, donde las razones y la relaciones no están ni se agotan únicamente en lo que el autor ha inventado, sino que nos deja a cada uno de nosotros, sus lectores, hacer la asociaciones que nuestra imaginación sea capaz de crear. Nosotros recrearemos así como diariamente recreamos el mundo que Dios nos dio. Somos personajes pero también somos dioses de nuestro propio pequeño mundo, que a su vez es parte de otro más grande. Entonces, cualquiera de nosotros puede ser la prima Bette, esa solterona resentida y amarga cuya venganza enlaza todo el extenso largo una novela de 500 páginas. A veces en el primer plano, otras acechando desde planos secundarios, pero siempre responsable del drama que afecta a la familia Hulot. También somos el barón Hulot, mujeriego empedernido, atractivo hombre cuya obsesión carece de toda gracia para tomar tonos de tragedia. Somos la baronesa Adelina, estólida fortaleza de virtud, a quien Balzac supo quitarle toda actitud de beatería gratuita para infligirle una actitud de supremo sacrificio y enorme tolerancia. Somos madame Marneffe, la genial oportunista que se aprovecha del amor de cuatro hombres y a los cuales engaña haciéndoles creer a cada uno que el hijo que espera es suyo. Los personajes van creciendo a lo largo de la novela. Hulot envejece y se degrada física y moralmente, Adelina crece moralmente, madame Marneffe se va convirtiendo en un monstruo de gran belleza, que también se perderá al final en una adecuada alegoría balzaciana. La prima Bette se va transformando desde una simple solterona triste y solitaria en una vengadora cuyo odio parece irradiarse por toda ella. El fragmento de la novela donde Balzac describe el cambio de Bette luego de su asociación con Valeria Marneffe es de los más precisos y estremecedores desde el punto de vista de la concepción del hombre y la mujer: "...aquella especie de monja sangrienta, encuadrando con arte en bandós tupidos aquella cara seca y olivácea en la que brillaban unos ojos de un negror que hacía juego con el pelo y haciendo valer aquel talle inflexible. Lisbeth, cual una virgen de Cranach o Van Eyck, o una virgen bizantina salida de los lienzos... Era un bloque de granito, basalto o pórfido que andaba." Finalmente Bette dice de sí misma: "Empecé mi vida como una cabra hambrienta y la termino como una leona".
El final reserva una de esas sutiles vueltas de tuerca de Balzac. El final parece avecinarse y desencadenarse continuamente, varias veces. Hay varios finales uno detrás de otro dentro de esta trama compleja. Cuando los villanos parecen haber pagado sus culpas, retomamos la trama para recuperar al barón perdido, y cuando parece que todo terminará bien para esta familia, otra vez el drama no hace más que confirmar su inquebrantable razonamiento, su lógica implacable. La prima Bette morirá, habiendo disfrutado sólo una parte de su venganza. Ella morirá insatisfecha y resentida, como vivió toda su vida, pero la gran paradoja es que la memoria que todos guardarán de ella será de una estólida virtud y lealtad, máscara que supo coser adecuadamente a su rostro, aún en la muerte, para consolidar sus planes de destrucción. Hay, también, una trama secundaria al final, donde la vieja madame Nourrisson es el instrumento que Hulot hijo utiliza para contrarrestar los planes de Valeria Merneffe. El veneno del trópico y esta mujer parecen constituir una asociación indirecta, enlazada a través de los diversos planos donde cada uno de los personajes se mueve, pero nada de esto descarta la lógica realista de los hechos. Es una pizca que enriquece la enorme proporción de piedras preciosas que enriquecen esta novela. Hay rubíes y esmeraldas, hay oro y plata, pero también hay la suave textura del mármol y la crudeza del granito y el basalto. Es una novela que no deja caer la atención del lector en ningún momento. 500 páginas de maestría. 500 páginas de un mundo de hace 170 años, que parecen escritas exactamente hoy.

domingo, 5 de junio de 2011

Gustave Flaubert:

Madame Bovary (1857)

¿Cuáles son los elementos para construir una obra maestra? La mayoría de las veces surgen de la forma menos esperada, buscando otra cosa, teniendo en mente otros objetivos menos pretenciosos. Flaubert se había propuesto escribir sobre un tema que en realidad despreciaba: reflejar la mentalidad mediocre de los medioburgueses de provincia. Para ello utilizó un lenguaje simple para obtener un éxito de ventas. Recurrió a efectos y recursos melodramáticos que creyó garantizarían la lectura masiva. El resultado, si bien fue como él lo esperaba en cuanto a la obra en sí misma, tuvo repercusiones muy diferentes y ajenas a la calidad de la obra. Hubo escándalo, críticas y adulaciones por igual; hubo, finalmente, éxito de ventas. Flaubert recurrió a un argumento melodramático muy típico de la novela del siglo XVIII, utilizó recursos estructurales que rozan la parodia por momentos, y un lenguaje muy directo para la moda de la época, donde el autor prácticamente desaparecía en las acciones continuas de los personajes. Las descripciones son limitadas y levemente sensitivas, y casi no hay comparaciones. Hay saltos de escena que sobresaltan al lector, y todo es permanente acción. Todo surge del clima y el ambiente. Pero el principal logro es haber delineado tan sutilmente la psicología de los personajes con tan escasos recursos.
Emma Bovary es el primero y principal de los típicos personajes flaubertianos: es aquella que no sabe ubicarse, finalmente, en ningún medio. Está perdida, porque en realidad quizá no sabe lo que desea, porque cuando cree obtenerlo, no es feliz. Típica alegoría de la vida, filosofía existencial escondida en los caprichosos y mediocres cambios de ánimo de una mujer de provincia francesa en pleno siglo XIX. Emma se ha buscado sus tragedias, ha sido mala con su esposo, ha sido engañada por sus amantes, pero Emma está perdida en su propio cuerpo. Su mente sueña con las novelas burguesas del siglo anterior, lo mismo que Don Quijote en sus novelas de caballería. Ella busca y aspira otro mundo, como el Quijote, pero mientras él quiere servir a los demás, ella quiere obtener beneficios. Poco le importan los otros, y si se ha casado, es porque no veía nada mejor en su porvenir de provincia.
¿Bovary es tan tonto como parece, hasta el punto del ridículo? En gran parte de la novela así nos parece, incluso ni siquiera tiene una verdadera vocación de médico que lo justifique. Él ha estudiado medicina así como Emma se ha casado, casi por la inercia de la vida.
Todos fingen en Madame Bovary. Ella pretende ser mejor, siempre, él trata de conformarla, los amantes de Emma buscan los beneficios de la lujuria el primero, y de la educación sentimental, el otro. Los personajes sufren suspendidos en un medio lleno de neblinas. No ven más allá del largo de sus brazos. En los últimos capítulos, luego de la muerte de Emma, sobresale el clima de la época. El individuo se ha ido perdiendo y difuminado cada vez más a lo largo de la novela. Ellos se pierden, en cambio la sociedad crece, representada por el farmacéutico, quien parece sobrevivir y triunfar por sobre toda contingencia, aún del fracaso que hizo vivir a Bovary. Es boticario, practica la medicina ilegalmente, escribe el periódico del pueblo, hace transacciones políticas y tranza con el poder de turno. La familia Bovary se extingue rápidamente, como absorbida por una sociedad que no tolera la pasividad y la duda, las ensoñaciones de un mundo decadente.
En la excelente película de Chabrol se sigue la novela al pie de la letra, pero se exceptúan los dos últimos capítulos. Fiel a su estilo, Chabrol pone énfasis en la personalidad de Emma: cada individuo construye su propio fin, es lo que nos dicen siempre sus películas. Por eso la personalidad de Bovary pierde algo de su trascendencia: en la novela él descubre la infidelidad de su mujer, y sin embargo, insiste en no creer. A pesar de todo, su alma y su conciencia siguen siendo fieles a la memoria de Emma. Esto lo eleva por encima del piso en el que estuvo arrastrándose a lo largo de la novela, porque es capaz de perdonar y amar, su ingenuidad adquiere tintes más sublimes. Ni siquiera se habla de perdón, sino de la indeclinable fe en su esposa.
Flaubert escribió esta novela a los 36 años de edad.

sábado, 28 de mayo de 2011

John Keats:

La poesía de la tierra

Cómo hacer algún comentario sobre Keats, teniendo en mente, como debería tenerse siempre cuando se lee o habla de Keats, el estupendo ensayo sobre su vida y obra que escribió Julio Cortázar. Pero las siguientes palabras no tiene más objetivo que hacer una breve referencia y decir unas superficiales impresiones sobre la edición y sobre la poesía en general de este gran poeta inglés.
La poesía de la tierra es una compilación de algunos sonetos y odas de Keats, traducidos y seleccionados por Ana Bravo y Javier Adúriz. Es deber decir que los textos seleccionados son sin duda los mejores y la traducción es un envidiable logro. Dejando esto asentado, nos queda por comentar algo sobre los poemas seleccionados. El título de la compilación está extraído del primer verso del poema A la cigarra y el grillo, un soneto que representa claramente la tendencia estructural y temática de la obra general de Keats. Sus sonetos, gramaticalmente, tienden a confrontar y comparar dos o más situaciones u objetos distintos, ubicados con el simple esquema 1-2 / 3-4. De esta manera, la breve enumeración del objeto temático con sus virtudes o defectos son comparados entre así y a un tercer objeto, generalmente más profundo, filosófico o humanista en general, con lo cual se logra, con esta modalidad de versos y temas pareados, una especie de teorema poético. Este planteamiento cuasi matemático es una manera más de esquematizar y organizar las impresiones poéticas para que sean más claras tanto al autor como para el lector. No olvidemos que Keats proviene de un siglo rico en el desarrollo intelectual, tanto humanista como científico, y las matemáticas representaron la avanzada como la tecnología virtual en nuestra época contemporánea. Esto no quita sensibilidad a los poemas, sino una forma más clara de acercamiento al sentimiento individual, una especie de análisis sentimental y filosófico que tranquilamente podría llamarse una escuela del psicologismo del siglo XX. Porque qué es sino, la teoría psicoanalítica de Freud, sino una creación surgida de los ámbitos más cerrados de la imaginación, allí donde lo escondido toma forma y se encausa en caminos que la ciencia y sus métodos van inseminando en la estructura mental del hombre, desde la conciencia hacia el inconciente y en camino inverso, sucesivamente y sin interrupción. Keats habla con una lucidez despiadada de la naturaleza y su relación con el hombre, a través de poemas que son parábolas en forma de poemas intelectuales. No hay sentimentalismo, por más que la época que rodeó a Keats o una lectura superficial quiera ver superfluidades donde hay una mirada sutil, delicada y a la vez certera de la condición humana. Los poemas de Keats poseen una amargura nacida de la contemplación de la brevedad y la futilidad de la vida, pero esta amargura no cae en un pesimismo paralizante, sino que se basa en un orgullo positivista, un orgullo altivo de la vida. En el poema Por qué reí encontramos en el tercer párrafo: "esta misma noche podría dejar de ser, ver jirones en las banderas del mundo". Este terrible verso conmueve por lo irreversible y lo verdadero de su significado, sin embargo nos dice que a la vez que esta angustia no es la del hombre solo, sino la de la humanidad. Una pena no es tanta si es compartida, incluso, como se dice en el último verso de este mismo poema: "más intensa es la muerte, el premio mayor de la vida". ¿La muerte es un premio? Si pensamos en el significado positivo que implica la palabra premio, tal vez la muerte no sea un castigo sino una recompensa. Entonces, lo negro se torna blanco, y lo triste esperanzado. Las Odas de Keats se caracterizan porque nos hablan, entre otras cosas, de la dicotomía del tiempo y la inmortalidad. En escasos poemas se nos habla de esto de manera más clara y conmovedora como en la Oda a una urna griega, donde apenas mirando unas figuras muertas esculpidas en una vasija, vemos que no están tan muertas, sino que reviven y sobreviven al tiempo. Ellas son inmortales. Otras odas, como Oda al ruiseñor, Oda a la melancolía, Oda a Psique, no son meramente cantos, sino reflexiones filosóficas donde se funden las teorías y pensamientos como la descripción y la alabanza del objeto que inspiró la oda. Aquí el objeto temático y las reflexiones sobre esto están amalgamados de un modo que el lector se siente partícipe, involucrado en esta especie de sistematización lírica. Releer estos poemas de Keats es como leer en las figuras de la antigua urna que lo inspiró alguna vez. Versos escritos hace casi dos siglos no solo nos reintegran al pasado, sino también nos dicen con una despiadada belleza no exenta de lirismo que las preocupaciones reales del hombre son siempre las mismas, y la búsqueda de respuestas renueva las preguntas, siempre que éstas sean hechas con las más altas herramientas de la poesía y el conocimiento.

domingo, 16 de enero de 2011

Preocupación materna

“Estás volando de fiebre”, le dijo a su hijo. Él no la escuchó; muy entretenido se encontraba chocándose contra el cielo raso.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Despedida

"Vete a tomar por culo, Teresa", me escribió en el móvil.
Sólo un poeta como él podía despedirse en endecasílabos.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Arrimando...

Nuestra compañera de blog, Anna Lee, y Rafael Correa, Presidente de Ecuador.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Lucy en el hielo con mis guantes

La niña de los milagros
y el niño que jugaba a ser rayo
bebieron aquel día
de la fuente de la eterna saciedad
Y el cierre relámpago del hielo
la lluvia subsiguiente
los monitos jocosos
que alimentaban talleres obsoletos
y los gorilas circunspectos
de la novela vana
lloraron sobre el hueso de ese amor
vagando hasta altas horas
de la noche alta
bajo el marfil de antiguas lunas
de un cementerio de elefantes.

A Philip K. Dick

sábado, 20 de noviembre de 2010

Nena cobarde y tonta

¿Sabés?

Soy una nena cobarde y tonta

que salta a la rayuela tratando de alcanzar el cielo

(cielo arco iris

cielo azul

cielo mar

cielo océano

cielo color de tus ojos)

y cuando lo encuentra no se atreve a acercarse

y me refugio tanto en las palabras!

Son mi terreno seguro

Mi refugio

a un mundo equivocado

a un mundo que no entiende

Es que es tan duro el rechazo!

Ese NO condenatorio severo fascista

¿Sabés?

Yo estaba en el mismo lugar que vos

el viernes por la noche

(me refugié en el piano

siempre cerca del piano)

No sé porqué pero sabía que te encontraría ahí

Vos rondabas por el patio trasero

Mi amiga te saludó (iba vestida de rojo)

Ella no te dijo que yo estaba ahí

Yo me quedé tomando un fernet sola adelante

donde el piano donde la música donde las mesas

otra vez!

(No me atreví a la cerveza

No me atreví a acercarme a vos)

¡NO NO NO NO NO NO NO!

Y mi miedo es tan intenso

Como el fuego

Como el silencio

O el amor

Recuerdo haber esperado

en la fila interminable

del baño de damas

Te vi de costado

Te marchabas como un espejismo

No pude alcanzarte ni llamarte ni decirte “hola”

¡NO NO NO NO NO NO NO!

Nena cobarde nena cobarde nena cobarde

Nena cobarde y tonta!

viernes, 19 de noviembre de 2010

Presentación / Ricardo Curci

VIERNES 10 DE DICIEMBRE
LA ANTIGUA IMPRENTA
ESTRADA Y RIVADAVIA
HAEDO
20 HS

domingo, 26 de septiembre de 2010

Pulsión

Las feministas te salen siempre
con los tampones de punta.

sábado, 4 de septiembre de 2010

VANIDAD

Existe sólo un remedio para la vanidad de los que, como Narciso, se enamoran perdidamente, obsesivamente, de sí mismos: aprender natación.

jueves, 2 de septiembre de 2010

MUÑECA ROJA

De repente

la muñeca parpadea

Juega al todo o nada

ríe

Y su risa es un torbellino

que lo encubre todo

Radiografía de un alma

muerta

¿A quién ve la muñeca

cuando nadie la ve?

tiene el rostro quieto

manos sudorosas

ensaya su sonrisa de plástico

sueña con que sus piernas

la podrán llevar a un viaje

mientras el disco gira

su mente divaga a otras tierras

con el césped húmedo

bichos de colores

y una calesita

Siempre en el mismo bemol

sus dientes quieren decir

detrás de esa boca

esa boca roja

como sangre coagulada

o una eterna menstruación

no pertenece

solo a los niños

quizás haya alguien

en su paseo

Vértigo

Violento

de la espera.


(Natalia Petronacci)


sábado, 28 de agosto de 2010

El amor es un número imaginario

A Roger Zelazny

Hacé de cuenta que tengo brackets y besame
Son menos juveniles mis encías
La mano llega a su fin/ roba un recuerdo
Algo así como otra gente se desplaza
Y vos sintiendo el peso de tu lengua
que aligera el desgaste de mis años

No más tormentas en tu cara
ni tragedias gris topo que nos muerdan

Habrá un jadeo de luna en tus mejillas
Una liturgia remota
como de botellas friéndose de envidia
Y algún pantano dormido en nuestras bocas
si no te importa besar a un dinosaurio.

martes, 24 de agosto de 2010

Sucinto saludo

Y si Susi sigue sisando sauces, surciremos sus sándalos con sogas salvajes, asaremos sus surubíes y sus sudorosos osos, y succionaremos su sombra hasta saciar nuestra sed.

lunes, 2 de agosto de 2010

Variación 3524

Y cuando el dinosaurio despertó, el microcuento se había extinguido.

domingo, 25 de julio de 2010

Epístola

Desde una ventana repleta de flores, apoltronada en las alturas de su balcón, Julieta le escribe a Romeo: "Andate a la mierda, vos y tus finales felices".

sábado, 17 de julio de 2010

Cantagrillo

Aún poseo mi secreto
mi dosis de alegría líquida
extrañamente ajena a los inquisidores
Privada
personal
y nadie reconoce a Dios en mí
Soy una catedral de adobe y paja
Soy mi propio motín
para no ensoberbecer de viejo
Froto mi pata al canto
a la dispersa alegría de las nubes
a la rabiosa dispepsia de ser hombre
y de llevarme mal conmigo mismo.

jueves, 15 de julio de 2010

Cartas de Hamlet

1

alguien dijo -tal vez el dios que nos creó-
que hay más cosas en el cielo y en la tierra
de lo que podemos imaginar
morir, dormir, soñar incluso
son privilegios que la carne
no siempre puede recibir
ni mucho menos sabe utilizar

los gusanos del pensamiento
enturbian la mirada del que quiere ver
cuando el mar retrocede
y quedan los esqueletos de las palabras
a las que el poeta dios
no logra limpiar del dolor
ni siquiera de la pena

detrás de cada letra
vive un león con hambre insaciable
y no está loco
tiene la crueldad de la cordura

2


ella sabe que la amé
más que a mi madre, más aún que a mi padre
era mi hermana
mi mano izquierda
mi ojo derecho
los olivos sobre el río

debió entrar al convento el día que se lo pedí
ahora está rodeada de aguas que caen como voces vírgenes
para siempre perdida en mi pensamiento

porque ella se va
Ofelia desaparece del recuerdo
-a pesar de que el tiempo aquí pasa tan lentamente-
y el amor ya no es lo que era
dolor y éxtasis
es veneno
primero dulce, después sin sabor
y sin belleza

martes, 6 de julio de 2010

CORONA DEL MAR

como un zapato tirado al perro del consuelo
ese paño amarillo debajo del cadáver
otra noche en dos pies
llamando

¿adónde estabas
y con quién?

no me contestes ahora
no me dejes tranquilo

fue necesario mucho
demasiado

entrar en una boca
salir en las ciudades

¿ parece
todo
una demora del ocio en los estólidos?

sí,
seguimos caminando

cómo bajar al cielo
cantando
subir desde el abismo
ayudando

y leerás estas cosas
o dormirás adentro de la tierra
según costumbre

llueve

hasta las piedras gritan

nadie es feliz

entremos en la eternidad
te digo
por última vez

ven
otros lo hicieron antes


vivos salarios
de cierta luz remota

es tarde?
es muy temprano?

apresúrate

el mar corona la pena de los santos.

domingo, 4 de julio de 2010

jueves, 17 de junio de 2010

DISFRUTA EL SILENCIO

Esta letra de la banda DEPECHE MODE (autor: Martin Gore), siempre me gustó (y coincide con la filosofía de vida que adopté: el Budismo). Les dejo la letra en inglés y la traducción en español para que la disfruten (como el silencio)

Ah...el video está en mi blog (es el cuarto), también está muy bueno!

Pasen y vean...y lean...


Enjoy the silence


Words like violence
Break the silence
Come crashing in
Into my little world
Painful to me
Pierce right through me
Can't you understand
Oh my little girl

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Vows are spoken
To be broken
Feelings are intense
Words are trivial
Pleasures remain
So does the pain
Words are meaningless
And forgettable

Enjoy the silence

(autor: Depeche Mode, Letra: Martin Gore)

Disfruta el silencio

Las palabras como violencia
Rompen el silencio
Irrumpen con estruendo
En mi pequeño mundo
Me resultan dolorosas
Me atraviesan
¿No puedes entenderlo?
Oh mi pequeña

Todo lo que siempre quise
Todo lo que siempre necesité
Está aquí, en mis brazos
Las palabras sobran
Sólo pueden hacer daño

Las promesas se hacen
Para romperse
Los sentimientos son intensos
Las palabras son banales
El placer se recuerda
Igual que el dolor
Las palabras son insignificantes
Y se olvidan

Disfruta el silencio